El pasado domingo 15 de marzo vivimos con profundidad y recogimiento nuestro retiro mensual, un espacio siempre esperado que nos permite hacer una pausa, reencontrarnos con el Señor y fortalecer nuestra vida espiritual.
La jornada comenzó con el rezo de Laudes, poniendo desde temprano nuestro día en manos de Dios. Posteriormente, tuvimos la valiosa oportunidad de escuchar la reflexión del Padre Jorge Martínez Mejía, miembro de la Sociedad de San Pablo, quien nos invitó a “volver a las fuentes: oración, ayuno y penitencia”. A través de su mensaje, motivó a las hermanas a redescubrir la riqueza de estas prácticas como camino de renovación interior y encuentro auténtico con Dios.
Más adelante, vivimos un momento de profunda intimidad en la Hora Santa, espacio privilegiado para la adoración y el silencio, que nos ayudó a interiorizar lo escuchado. Posteriormente, continuamos con la plática, profundizando en los llamados concretos que el Señor nos hace en nuestra vida cotidiana.
El retiro concluyó con la celebración de la Eucaristía, culmen de nuestra jornada, y con un momento de convivencia fraterna durante la comida, donde la alegría de compartir fortaleció aún más nuestros lazos como comunidad.
Sin duda, fue un día de gracia que nos impulsa a seguir caminando con renovado fervor en nuestra vocación.

